"Tras tres largos años durmiendo en habitaciones distintas debido a los ronquidos de Roberto, estábamos a punto de rendirnos. Intentamos de todo: desde bandas para la nariz y almohadas de diseño, hasta aplicaciones móviles que prometían 'entrenarlo' para dejar de roncar. Nada nos dio resultado.
Decidimos darle una oportunidad a Seralia como último recurso antes de recurrir a procedimientos médicos más agresivos. Al principio, Roberto era un poco escéptico, pero el cambio fue radical desde la segunda noche: sus ronquidos prácticamente desaparecieron.
Lo que realmente nos convenció de Seralia es su comodidad; no emite sonidos molestos y te olvidas de esos aparatos aparatosos conectados a la corriente. Llevamos dos meses usándolo, Roberto duerme de maravilla y, lo más importante, ¡por fin volvemos a compartir la misma cama! Una solución tan sencilla ha transformado por completo nuestra convivencia. Si estás pasando por lo mismo, te aseguro que probar Seralia merece totalmente la pena."